sábado, 12 de diciembre de 2009

Queda prohibido... (Alfredo Cuervo)

Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber que hacer,

tener miedo a tus recuerdos.


Queda prohibido no sonreír a los problemas,

no luchar por lo que quieres,

abandonarlo todo por miedo,

no convertir en realidad tus sueños.


Queda prohibido no demostrar tu amor,

hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.


Queda prohibido dejar a tus amigos,

no intentar comprender lo que vivieron juntos,

llamarles solo cuando los necesitas.


Queda prohibido no ser tú ante la gente,

fingir ante las personas que no te importan,

hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,

olvidar a toda la gente que te quiere.


Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,

tener miedo a la vida y a sus compromisos,

no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.


Queda prohibido echar a alguien de menos sin

alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,

todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,

olvidar su pasado y pagarlo con su presente.


Queda prohibido no intentar comprender a las personas,

pensar que sus vidas valen mas que la tuya,

no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.


Queda prohibido no crear tu historia,

no tener un momento para la gente que te necesita,

no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.


Queda prohibido no buscar tu felicidad,

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.


domingo, 8 de noviembre de 2009

No siempre se cumple todo lo que deseamos... pero quiero pensar que es porque nos espera algo mejor...

lunes, 26 de octubre de 2009

El País del Todavía...


'Tengo miedo de los vivos que no respetan la palabra "siempre", porque no la conocen. No saben todavía que siempre está al otro lado, que siempre existe sólo para la muerte.
Para la vida siempre es todavía.

En el País de Nunca Jamás, el País del Todavía.'

[416]

domingo, 18 de octubre de 2009

Lo esencial es invisible para los ojos...

Es difícil creer que las cosas que no se ven son más importantes que las que se ven, pero es cierto. No ves la célula cancerígena que está invadiendo tus pulmones. No ves lo que te mata. No ves el espermatozoide de tu padre cuando fecunda al óvulo de tu madre. No ves lo que da vida. Sólo ves cosas que no tienen nada que ver contigo, como el mar, como las montañas o como los ríos. Cosas que siguen su curso sin ti o contigo, mientras que las cosas invisibles determinan tu vida. Las feromonas en el cuello de una camisa son más importantes que los ojos que te miran.
Te enamoras de unas feromonas y crees que te has enamorado de unos ojos.
El que tenga ojos para ver, que vea. Pero yo tenía los ojos cerrados.

martes, 13 de octubre de 2009

La caja de Pandora


"Zeus le dijo al dios herrero Hefestos que moldeara a Pandora en arcilla. Atenea le insufló la vida y Afrodita le concedió la belleza. Hermes le enseñó su astucia y también concertó su boda con el crédulo hermano de Prometeo, Epimeteo. Prometeo (>>previsión<<) advirtió a Epimeteo (>>improvisación<<) sobre Pandora, pero él no le hizo caso y se casó con ella; más aún, aceptó como dote una vasija sellada de regalos divinos. Lo que la pareja no sabía era que la vasija contenía todos los males del mundo. La vasija contenía todo tipo de aflicciones: enfermedad, trabajo, vicios, locura, vejez... Lo único bueno que había en ella era la esperanza que descansaba en el fondo. Pese a las advertencias de su marido, un día Pandora cedió a su curiosidad y abrió la vasija, liberando así el mal en el mundo y cerrándola justo antes de que la esperanza saliera."
La esperanza es lo último que se pierde...

lunes, 12 de octubre de 2009

Ainur

Con la vida me pasa como con los libros. Me gustaría pasar las páginas y saber ya cómo acaba todo. Me gustaría saber el final de mi historia. Si vendrá el héroe. Si quemarán a la bruja. Pero la vida no es como los libros. En la vida, como en los libros, si pasas las páginas demasiado deprisa llegas al final antes de tiempo y en la vida, a diferencia de los libros, el final es la muerte y no se puede volver atrás para releer las páginas que uno ha leído demasiado deprisa. Querer conocer el futuro es querer anular el tiempo, es llegar a la muerte prematura con demasiadas páginas en blanco.

'Aunque seamos malditas, 49'